Está previsto que Volkswagen distribuya las primeras unidades en Europa el próximo mes de febrero. Del primer ‘escarabajo’ convertible se vendieron 331.847 unidades en 32 años. 234.619 unidades han sido las fabricadas del reciente New Beetle Cariolet. Y la compañía prevé unas ventas aún superiores para esta tercera generación.
El nuevo Beetle se alarga en 15 cm y ensancha en 8 cm, ganando en espacio interior y en la capacidad de carga del maletero, que pasa de 201 a 225 litros. La sensación de amplitud se ha ha visto reforzada con el desplazamiento del marco del parabrisas hacia la parte trasera. A la vez, pierde tres centímetros de altura. Estas nuevas medidas y las nuevas líneas de su diseño –algo más musculosas– dan al nuevo descapotable un más aire deportivo. Lo que afortunadamente mantiene de sus versiones anteriores es que, con la capota replegada, no hay marco alguno que impida disfrutar plenamente de la sensación de cielo abierto.
Su techo de lona se descapota, mediante un sistema hidráulico, en sólo 9,5 segundos en una operación que puede hacerse incluso con el coche en marcha, siempre que circule a una velocidad inferior a los 50 km/h. Para capotarse requiere un segundo y medio más, el tiempo que necesita para completar el enganche del techo al marco del parabrisas.
El Beetle cabriolet estará disponible en Europa en tres versiones de equipamiento: Beetle, Design y Sport. Asimismo, Volkswagen ha creado tres ediciones especiales para su lanzamiento que evoca cada una de ellas el estilo de las tres décadas que duró la primera saga de ‘cabriolets’: el ‘Beetle 50s Edition’, con sus llantas cromadas (foto 3), el ‘Beetle 60s Edition’ (foto 4) y el elegante ‘Beetle 70s Edition’ (foto5), de pintura metalizada marrón toffee o gris platino.