Durante los días que duró el salón, presidió el stand de Cartier un expositor del ID Two, el revolucionario reloj creado hace unos meses por la Maison, con el que demostró una vez más que la estrategia iniciada hace unos años de dar al movimiento todo el protagonismo que debe tener en un reloj era auténtica. Con la utilización de nuevos materiales –cerámica policristalina, nanopartículas, microfibras de vidrio, etc– y una nueva concepción del reloj, con la caja sellada al vacío, se evitó la necesidad de lubricante y consiguió una reserva de marcha de 32 días. Por el momento es un prototipo, pero sin duda –como en el caso del ID One– encontrará su aplicación práctica en modelos de futuras colecciones.
La Maison es, de entre todas las marcas presentes en el SIHH, la que cuenta con un stand de mayor dimensión, la mayor parte del cual está dedicado a la joyería. No obstante, es creciente el interés que despiertan las propuestas relojeras que Cartier presenta cada año en el Salón. En esta edición han destacado el nuevo Astrotourbillon en el que se materializa la investigación realizada para con la creación del reloj concepto ID One, el Calibre de Cartier cronógrafo –que monta el movimiento 1904-CM MC de manufactura propia–, el Rotonde cronógrafo calendario perpetuo con el calibre 1904-CH MC como además, obviamente, del Rotonde doble tourbillon misterioso, al que se refiere este artículo, y del Rotonde de Cartier Misterioso que lo acompaña, en el que –como en el modelo A, el primero de los relojes misteriosos de 1912– son las manecillas de las horas y los minutos las que quedan suspendidas ‘milagrosamente’.
La rotación de la armadura del tourbillon permite evitar la influencia de la gravedad en el órgano de regulación compensando sus defectos de equilibrio. Pero en el Rotonde Doble Tourbillon Misterioso este órgano parece escapar por completo de las leyes de la gravitación universal con una danza rotatoria en aparente suspensión aérea. El ‘truco’ utilizado por los ‘magos’ de la manufactura es la utilización de un disco de zafiro, con un tratamiento antirreflejos cuyo objetivo es conseguir la invisibilidad. En la periferia de la plataforma de zafiro se ha dispuesto una cremallera que da vueltas al disco dentado.
El Rotonde Doble Tourbillon Misterioso estrena el nuevo movimiento de Cartier 9454 MC, en el que el tourbillon volante rota completamente sobre sí cada minuto y el conjunto de la jaula en circunferencia cada 5 minutos. Un movimiento más rápido habría requerido un consumo energético mucho mayor; así, una vuelta, cada minuto requeriría –según afirma la manufactura– 25 veces más energía. Con el fin de reequilibrar el peso del órgano regulador y de la armadura volante se colocó un segmento de cerclaje en la parte opuesta del tourbillon.
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